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jueves, febrero 15, 2007

………………….Feliz 2007……………….

Este año, fue un buen año, conseguimos la meta de 142.429 visualizaciones en Total T.V. de las cuales 76.974 fueron usuarios únicos, mientras que Telesemana (que después se fusionó con La farsándula colombiana formaron Total T.V.) consiguió 11.224 visualizaciones de las cuales 6.874 fueron usuarios únicos y por último La farsándula colombiana (que después se fusionó con Telesemana y formó Total T.V.) consiguió 16.281 visualizaciones de las cuales 14.115 fueron usuarios únicos. Así dar como resultado 169.934 visualizaciones de las cuales 97.963 fueron usuarios únicos.

Feliz 2007, que el próximo año nos llene de bendiciones a todos, sobre todo a la gente de equinoXio, que sea aportado muy bien conmigo. También quiero agradecer al profesor Víctor Solano, al Sr. Guagua, al Pirated Network y a Julián Ortega, ellos se portaron muy bien… A todos los lectores un


¡¡¡FELIZ 2007!!!!

¿Entretenimiento o Educación?


“Es un hecho comprobado que el aumento y la expansión de las televisiones, la pluralidad de canales, la mayor competencia, no ha significado una mejora en la calidad. Ni siquiera ha significado una diversidad mayor en la oferta. Ofrecer mas programas significa solo tener más de lo mismo. La lucha por el mercado o por la audiencia no implica, en este caso, una mejora del producto” (Victoria Camps)

Leyendo un artículo de Amelia Valcárcel sobre la cultura de la de la democracia reencontré una idea que había estado en mi mente hace tiempo. La Filósofa española logra exponer con gran elocuencia un escabroso tema de gran importancia para la sociedad. Amelia discernió sobre la problemática de los medios de comunicación que surge por su enorme influencia en los campos de la cultura y la educación.

Sin duda alguna es incorrecto delegar la responsabilidad de la educación a los medios de comunicación (en este caso la televisión), pues la obligación de educar es asunto de todos; tanto de la escuela, como de la familia y de todos los sectores sociales. Pero también resulta erróneo negar su poder como herramienta educativa, y es aquí donde entra a jugar la responsabilidad social que deben tener los medios de comunicación, sobre todo en un país como Colombia donde el nivel educativo es aun tan precario e ineficiente.

En el caso colombiano se hace notoria la fuerte influencia de los canales televisivos: encontramos un monopolio del rating gerenciado por dos canales privados, los cuales poseen el poder de vender lo que sea y de enseñar lo que les venga en gana, pues son los colosos del entretenimiento, los que manejan el público. Sabemos bien que la responsabilidad social de una persona (natural o jurídica) crece cuando aumenta su poder de generar opinión y cambios sociales. Este nivel de responsabilidad hace que esa persona asuma dos posiciones: una “responsable” y obviamente una “irresponsable”. Y es frente a este enunciado que me atrevo a decir que hay una falla enorme en la transmisión educativa de estos dos “gigantes” mediáticos llamados RCN y Caracol. Falla que obedece a las precarias franjas educativas que ofrecen en su programación, a los enormes contenidos de programas “basura” cargados de antivalores que solo buscan generar pasión y diversión por medio de la explotación de los sentidos animales del ser humano y no por la razón, y que en ultimas solo buscan una cosa: ganar adeptos y vender, vender como nunca.

En esta carrera por vender sucede algo bastante curioso y contradictorio y es lo siguiente: en la dinámica del libre mercado observamos como un producto cualquiera se ve mejorado a cada momento a causa de la competencia entre los productores, lo que obliga a que es estos se superen y entreguen un producto que genere mayor bienestar para todos los consumidores. Ahora bien, en la televisión no sucede lo mismo; es claro que la competencia hace que los canales mejoren sus herramientas, que se vean obligados a emitir novelas mas “buenas”, series y películas mejores, etc. pero innegablemente la calidad del producto (en cuanto a lo educativo y cultural) sigue en detrimento, porque mientras estos colosos de la televisión nacional sigan presentándose como canales de entretenimiento y no hagan nada a favor de la educación y la cultura estaremos condenados a consumir “basura” en forma de imágenes totalmente vacías.

El entretenimiento es necesario, pero no es la panacea, la educación tiene que estar en un nivel de prioridad mayor que cualquier otra cosa, porque si solo hay entretenimiento para las masas entonces nuestra cultura se enraizará más en la cultura de masas y nunca seremos una sociedad civil, no pasaremos de ser un grupo de consumidores irracionales.

Cuando las personas no tienen acceso a los medios de comunicación (Internet, cable, periódicos…) están obligadas de cierta manera a consumir solo lo que hay, y en Colombia el grueso de la población no tiene esa posibilidad de acceso a la información, por consiguiente la mayoría de colombianos solo consumen lo que hay. Lo que da a entender por qué es tan importante resaltar la responsabilidad que recae en los medios de comunicación en Colombia, y como estamos hablando de televisión: en RCN y Caracol.

El alto consumo de entretenimiento nos hace caer en el circulo vicioso de entretenernos y entretenernos todo el día con la “magnifica” programación de calidad de los canales hegemónicos. Y así, en esta dinámica nos acercamos cada vez mas a esa Gloriosa Roma del coliseo, donde la plebe vivía en un estado de adicción al entretenimiento, donde todos permanecían felices observando los espectáculos circenses, teatrales y brutales que se ofrecían a lo largo de todo el imperio con la venia del emperador, quien tenia muy claro que manejar a una masa ignorante y dependiente del “vicio del entretenimiento“era mas sencillo que manejar a un pueblo educado y con cultura. Un emperador que brindaba a la masa un mundo prestado y ficticio, justo lo que este pedía a gritos.

Es necesario cuestionarnos sobre la irresponsabilidad social de los canales de televisión privados colombianos, sobre el papel de la comisión nacional de televisión, sobre nuestra postura frente a este problema y sobre las posibles soluciones que puedan surgir. Resalto la labor de Señal Colombia, del Canal Institucional y de muchos canales regionales que si han hecho esta valoración y si son responsables con la sociedad.

Por: Hi6uera

¿Estamos en sintonía?

Los programas que hacen parte de las franjas infantiles de los grandes canales nacionales, deben contener propuestas que no sólo entretengan, también que informen y eduquen.

Poco veo televisión los fines de semana en horas de la mañana, no es que me sienta muy entretenido viendo “Club 10” o “Bichos”, la programación infantil de los canales Caracol y RCN respectivamente. En hora buena cuento con otras señales de cable con las que tengo decenas de opciones en una variada, selecta y hasta secular parrilla de programación, pero este no es el caso; uno de esos domingo en que voy pasando de canal tras haber visto la emisión del noticiero en que yo trabajo, pude evidenciar que la franja infantil Bichos de RCN se encontraba promocionando una particular y hasta álgida campaña de lucha contra un mal al que la censura, los tabú y hasta lo que dictamina una que otra religión le han tendido la mano para que se salga de control en la sociedad que hoy por hoy evidenciamos: se trata del SIDA. Eso sí, digo lo anterior por que es ese silencio lo que hace que la gente no tenga conocimiento de las cosas y caiga en errores que en muchas ocasiones no vislumbran solución.


Siguiendo el hilo conductor de esta historia aunque trastocando el tiempo días después, tuve la oportunidad de entrevistar a Valentina Lizcano, presentado la Franja Infantil de RCN, a quien había contactado la semana anterior para que fuera mi personaje de la semana en Visión TV, informativo al que anteriormente le di un crédito. Esto fue un jueves, salía de RCN radio con mis compañeros de trabajo, entre esos dos colegas periodistas y un técnico y camarógrafo quienes habían querido que el personaje de la semana fuera un individuo que entremezclara la navidad y la niñez. No sé por qué la navidad pero sabía que esta mujer tenía circunspecta cercanía con la niñez.


La cita fue en el parque Nacional de Bogotá, la lluvia por poco no nos deja aprovechar el vertiginoso ambiente de luz con el que deseaba realizar la entrevista, pero se logró. Así mismo, con un saludo carismático Valentina y yo dialogamos un poco antes de iniciar la grabación, me comentó una anécdota que parecía una desavenencia de la producción de una sección que pertenece a Bichos, y con la alegría que la caracteriza inicié la grabación con un singular saludo. Durante la charla quise tocar el tema que en ese momento me llegó a la mente, y con una pregunta seca, ella entendió el rumbo que la entrevista debía tomar. “Cuál es la importancia –Pregunté- de que los niños estén en sintonía” su respuesta fue un poco larga pero llegó al punto que yo deseaba: “Es importante que los niños estén en sintonía por que ellos deben salvar una generación de errores que los adultos ya cometimos, por ejemplo, el pasado domingo la UNICEF y RCN adelantó una campaña súper importante de la lucha contra el SIDA. Me di cuenta que los problemas llegan por que no conocemos las situaciones, y por tanto, siguiendo el ejemplo, el SIDA llega por que la gente cree que eso sólo le pasará a X o Y clase de personas, y eso es falso, el VIH puede contagiar a cualquier persona, pero la mayoría de estos ignoran que deben hacerse una prueba por que no sólo por vía sexual este virus puede acabar con la vida de un inocente. Hay muchas formas por las que alguien puede salir infectado y es un deber de los medios de comunicación, a sabiendas que en un medio no puedo cambiar el mundo ni puedo hacer que todos se hagan la prueba del SIDA y se sensibilicen sobre su prevención, gestar propuestas que contribuyan a mejorar e informar y poner en verdadera sintonía a la comunidad, empezando por los niños”. La entrevista siguió y retorné al tema que le competía a la situación durando un total de cinco minutos. Ahora bien, destaco de la charla el hecho de que la mayoría de problemas surgen por ignorancia y seguido a esto, el hecho de que una persona en un medio de comunicación no puede cambiar al mundo. No obstante, la importancia de que durante los espacios en que los niños están más pendientes de la programación en televisión –como sucede los sábados y domingos – se utilice para educar, informar y entretener, no de manera ridícula con muñequitos estúpidos como Barney o los Telebobos, sino con propuestas como el acertado trabajo de RCN y la UNICEF aquel día, convirtiéndose así de vital importancia para recordarnos el par de adagios populares que dicen: “Una generación que se educa es una generación que se salva” y “El pueblo que no conoce su historia, se ve condenado a repetirla de nuevo”.


Claro está que yo no voy a cambiar al mundo con este artículo, pero si sé que alguien dirá que entre las “sandeces” dichas por Valentina o por David, hay algo de razón.
Mil Gracias.

Por: David Baracaldo Orjuela

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